El blog de Neus Portas

RAK Friday

By 25 noviembre, 2016 Directo al corazón
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Importado de Estados Unidos, el Black Friday da el pistoletazo de salida a las compras navideñas, con descuentos para incentivar las compras. Esas compras que marcan el tempo de las navidades… No sé vosotros, pero yo estos días compro sin gusto, tachando regalos de la lista, sin dedicarle el tiempo que me gustaría en pensar cada regalo, con cariño.

Por eso me ha gustado tanto la iniciativa RAK Friday. RAK es por Random Acts of Kindness (que vendría a ser algo así como “gestos aleatorios de amabilidad”), un concepto que oí hace tiempo vinculado a campañas de comunicación personalizadas y muy puntuales, que me encantó ya en su momento.

Pues resulta que existe la Fundación Random Acts of Kindness, de la que estoy enamorada ya sólo por haberse apropiado de un concepto tan bonito como es el de ir repartiendo amabilidad.

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Pues la RAK Foundation quiere convertir el Black Friday en RAK Friday, para que el 28 de noviembre marque el principio de una época del año que debería ser de amabilidad, de cariño, de compañía, y no del exceso de consumismo en el que se ha convertido.

Que con tanto regalo, a veces se nos olvida.

Así que voy a intentar convertir el exceso forzado de compras, en regalos pensados con calma para cada uno. Para que estas fiestas se conviertan, de verdad, en épocas de cariño.

¿Te sumas?  

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A nuestros chicos de 20 años

By 20 noviembre, 2016 Educación, Emprendimiento
A mis chicos de 20 años

Hay una frase que se repite en cada generación: “en nuestra época no éramos así”.  Es la frase que define la edad adulta, parece. Tal vez nuestra generación la diga en tono más jocoso, menos escandalizado. Aunque en realidad cambia la forma, pero no el fondo.

Así que, antes de que salga de mi boca una sentencia parecida, le he dado vueltas a la frase para evitar repetirla por simple inercia. 

Tengo la suerte de trabajar rodeada de chicos y chicas de alrededor de los 20 años. Chicos con ganas de hacer cosas, de avanzar, de aprender, de pasarlo bien. Algunas veces responsables, otras un poco pasotas. A menudo con ganas de trabajar, pero con pereza casi todas las mañanas.  Que se enamoran, se desenamoran y se buscan en el espejo con ganas de gustarse un poco más. Con sueños grandes, hobbies pequeños y con cierta conciencia del mundo que les rodea.

Hablan de ecología, de igualdad social, de tecnología, de ética. A veces se quedan en los debates, otras veces actúan.

Y sí, a veces copian en los exámenes e intentan hacer trampa a la hora de hacer ensayos para hacer creer que han leído un libro. Y no, no siempre entienden que con eso, en realidad, se hacen trampa a ellos mismos. ¿Acaso lo entendías tú a su edad? Sé sincero…

Está claro que hay que repetirles que el aprendizaje depende de ellos, que tienen que aspirar al 100% de su potencial, que trabajar en equipo es difícil porque hay que aprender a aportar mucho y renunciar bastante. Hacerles entender que el mundo necesita proyectos con propósito, que está en sus manos cambiar las cosas y que la empatía es el valor fundamental. Que hacer dinero no debería ser un objetivo, porque no es ahí donde encontrarán la felicidad.

Pero démosles tiempo, porque no todo el mundo llega ahí al mismo ritmo. Los hay de más de 20 que aún no han llegado, así que no carguemos en los chicos lo que no hemos sabido hacer nosotros…

A mis chicos de 20 años

Cambiemos la mirada que tenemos hacia los adolescentes. Por muchos motivos, pero destaco dos que me parecen la clave para entenderlo:

Uno. Esperamos que los chicos actúen con nuestros conocimientos y sus ganas. Queremos que aprovechen su potencial, su trayectoria todavía por escribir, con nuestros conocimientos, tanto teóricos como prácticos. Sería un buen tándem, sin duda, pero no funciona.

Pretendemos que sepan decidir rápido, que identifiquen cuándo actuar, que se busquen la vida como tú lo harías. Pero tú has llegado a esta rapidez de reacción, a esta capacidad de tomar decisiones, después de muchas respuestas equivocadas, de haber errado muchas veces. De hecho, lo has aprendido de manera tan transversal, tan sutil, que te parece mentira que otros no sepan hacerlo: por eso les exiges que lo hagan ellos, porque te parece fácil. Pero no lo es.

Dos. Idealizamos nuestros 20 años. Pensamos que éramos más responsables, más idealistas, más trabajadores, menos perezosos y mucho menos materialistas. Y sí, quizá algunos de vosotros, en comparación con algunos chicos de hoy, sí. Claro. Y al revés.

Nos recordamos más maduros, más emprendedores, con más ganas de cambiar las cosas, menos materialistas, más autónomos. Más todo que los chicos de hoy. Seguramente, más de lo que realmente éramos. Porque,  ¿sabes qué? A ellos les pasa lo mismo: se sienten mucho mejores de como tú crees que son.  Como a ti te pasaba cuando tenías 20 años. 

 

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La importancia de la última milla

By 12 octubre, 2016 Marcas con alma
Proyectos ultima milla en mensajería

Los españoles somos de los consumidores más exigente con las entregas de pedidos: queremos la entrega rápida y cómoda. Es más, la efectividad en la entrega es uno de los elementos decisivos en la lealtad hacia un e-commerce.

Aunque seguramente no hagan falta muchos estudios de mercado para saber a qué me refiero, pues seguramente, igual que yo, más de una vez te has quedado en casa esperando un paquete, como antaño esperábamos esa llamada al lado del teléfono.

Lo bueno es que siempre hay emprendedores que se mueven y resuelven el problema anticipándose y resolviendo incluso problemas co-laterales.

Quiero compartir dos que me han parecido especialmente interesantes.

Uno es What3words:  una aplicación que permite localizar cualquier lugar del mundo con sólo 3 palabras, en vez de la larga retahíla de números que ofrecen las coordenadas convencionales.

What3words han divido en mundo en cuadrículas de 3×3 metros (sí, sí, ¡hay millones de cuadrículas!) y han asignado 3 palabras a cada cuadrícula.

¿Que quedas con alguien en el Retiro? Dile dónde exactamente, porque puede que estés en ondular.lento.señalaba, en dije.adoran.exista, o quizá te encuentres en cosa.lomo.magos.

What3words web

Tal vez tu casa de veraneo esté un poco alejada de cualquier núcleo de población (¡qué afortunado!), pero sabes que si compras libros para leer en vacaciones, mejor recibirlas antes de irte.  Aunque siempre puedes usar what3words para ubicar mejor la situación.

La aplicación se está usando ya a nivel particular, para quedar en puntos concretos de la ciudad (¿qué salida del metro?, ¿en qué entrada el estadio?..), pero también para zonas de emergencia o para ayudar humanitaria.

 

La otra iniciativa que me encanta, es Koiki, una empresa que ha mejorado la entrega a domicilio, mejorando la opción ya existente de entrega en la tienda del barrio.

Con Koiki, eliges en qué centro Koiki quieres que depositen el paquete. Pero en vez de tener que pasar a recogerlo, te lo traen cuando a ti te viene bien. Y te lo trae alguien de tu barrio, que llegará andando o en bici, para no aumentar la huella de CO2.

¿Lo mejor? Que los centros Koiki son ONG, Centros Especiales de Empleo o asociaciones que asisten a gente con alguna discapacidad, a los que se empodera ofreciéndoles un trabajo que pueden realizar. 

De repente, algo tan anodino como la mensajería, se humaniza. Los números se convierten en palabras y los papelitos en el buzón, en personas del barrio que traen el paquete con toda la ilusión.

Sí, ya sé que hay quien está testando con drones, pero a mi de momento me gusta mucho más esto…

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