Aprendizaje radical

By 30 agosto, 2016 Educación, Mis proyectos
teamlabs

Sin profesores, sin aulas, sin exámenes. Sin universidad.

Con “entrenadores” que acompañan en el aprendizaje, con zonas de co-working, con desafíos diarios para con uno mismo y con el equipo.

Aplicar lo aprendido para aprender y aprehender.

Trabajar en equipo, superar miedos,  defender posiciones, ceder, explicar.

Entender que un libro es una inversión en conocimiento.

Ser dueño de tu propio aprendizaje: hackea, inventa, lee, pregunta, discute, cuestiona, equivócate. Y vuelve a intentarlo siempre.

Así es el aprendizaje radical en TeamLabs. Y en este barco me subo, para acompañar a 18 chicos en el proceso de aprendizaje más radical que habrán vivido jamás. Acompañarles durante 4 años, en los que aprenderán, como mínimo -y según decía la última promoción-, a ser libres y capaces.

Empieza el viaje. 

 

 

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¿Por qué la escuela debe ser inclusiva?

By 3 junio, 2016 Directo al corazón, Educación
De tu mano

Dicen que la escuela, en España, es inclusiva. Es decir, que incluye a todos los niños, también a aquellos con diferentes capacidades o con necesidades educativas especiales. Aunque, ¿cuántos niños con síndrome de down hay en una escuela “normal”? ¿Cuántos niños con discapacidad auditiva hay en clase de vuestros hijos o sobrinos? ¿Cuántos niños con autismo conocen? Me atrevería a afirmar que muchos menos de los que hay en la sociedad.

Muchos niños pasan todo el sistema educativo -infancia y adolescencia- sin conocer de cerca a otro niño con alguna discapacidad o dificultad. Sin conocer la realidad de la sociedad.

La escuela debería preparar para el mundo real. No porque los niños no vivan en el mundo real, sino porque la escuela a veces les aparte de él.

Porque en el mundo real hay niños, jóvenes y adultos con alguna discapacidad y cientos de capacidades. Pero también es el mundo real el que a menudo se empeña en mostrarnos sólo lo que no pueden hacer, lo que los hace diferente. Aquello por lo que no pudimos convivir con ellos en la escuela.

Me decía un día una amiga que su mejora amiga en el colegio era una niña con síndrome de down. Y que ella nunca había visto nada diferente en ella. Bueno, sí, mil cosas diferentes y especiales, que era por lo que se habían hecho amigas. Y sigue ahora viendo a la gente con síndrome de down como personas normales. Porque lo son. Pero claro, ella tuvo la suerte de crecer con ello.

Creo que los afluentes se olvidan después del examen, las fechas históricas a menudo se mezclan y las divisiones de 3 cifras no las usas nunca, porque cuando hace falta aplicarlas, siempre hay calculadora a mano. Sin embargo, conocer gente que, a pesar de sus discapacidades, irradia capacidades por los 4 costados, conocer y entender las diferencias, empatizar y saber ayudar, es lo que realmente educa para el mundo real.

Hay una escuela en Madrid que apuesta por la educación inclusiva de verdad. Ahora mismo está luchando con los recortes de una administración que no es suficientemente consciente de la necesidad de enseñar a los niños a convivir con todos, a aceptar niños con diferentes ritmos de aprendizaje.

Como ellos mismos dicen: “La escuela tradicional busca bueno resultados separando a los alumnos diferentes. La escuela inclusiva busca buenos resultados integrando a los alumnos diferentes.”

Este vídeo es de hace 2 años ya, pero sigue siendo igual de bonito. Si no lo habéis visto todavía, esta es vuestro momento:dadle al play y disfrutad porque os gustará, lo sé :)

 

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Esa escuela sueca que un día viste en internet

By 26 mayo, 2016 Educación
RosanBosch

Esa con la que seguramente exclamaste ‘¡Uau! Claro, es Suecia…’.

Aunque en realidad, esa escuela, o muy similar, existe en Suecia, en Dinamarca, en Abu Dabi y en España. Sí, en España también hay una escuela como esa. Porque los niños son niños en cualquier lado. Y aprenden del mismo modo: con motivación, con movimiento y cooperando unos con otros.

Por eso Rosan Bosch, la arquitecta detrás de estos proyectos, es muy consciente de cómo influye el entorno, no sólo en nuestro estado de ánimo, sino directamente en nuestra manera de aprender. Por eso, sabe que todos sus proyectos llevan implícito un cambio metodológico en las escuelas donde interviene.

Y, contrario a lo que podríamos pensar, no siempre las escuelas acuden a ella con ganas de cambio, sino que es ella quien propone la aventura de intentar cambiar -aunque sea un poco-.

 

ESPACIOS QUE PROVOCAN CAMBIOS

A lo largo de una jornada de aprendizaje, deberían darse 5 momentos -que van ligados a 5 espacios:

1. Momento introspectivo. Espacio: “la cueva”.

Es ese momento de aprendizaje individual, de lectura, de búsqueda de información. Pregúntate: ¿cómo te gusta leer? Imagino que no es sentado en una silla incómoda, con el libro en una mesa. A los niños tampoco.

Resulta que en estos momentos, nos gusta tener la espalda apoyada y la cabeza protegida. Pero a partir de ahí, los demás detalles van al gusto de cada uno: hay quien prefiere estar encerrado con 4 paredes, hay quien prefiere ver qué pasa a su alrededor.

rosan-bosch

 

2- Momentos de trabajo en equipo. Espacio: “alrededor del fuego”

Un elemento central y todos alrededor. Pero no siempre a la misma distancia: dependerá del tema, dependerá del compañero, dependerá del momento.

Es un espacio que los niños entienden como un lugar silencioso, donde no molestar.

Mesas flexibles, modulables o con opciones de tomar asientos diferentes, porque no siempre tiene que ser el espacio el que se “mueva”.

Y es que al final, lo más flexible del espacio es la gente que lo habita. Está bien que sea el niño -o el profesor- el que busque el lugar en función del momento.

Rosan Boscb Organic table

Por supuesto, estos momentos comunes también pueden darse en un formato más de clase magistral. Pero no por ello tienen que ser filas de mesas y sillas: puede ser un espacio más cercano, más cooperativo. Y que, de nuevo, puede tener varios usos.

Rosan Bosch

3. Momentos de descanso. Espacio: “water holes”

En las empresa más innovadoras, saben que muchas relaciones se forjan y muchas de las mejores ideas se generan en el momento del café o incluso en la zona de baños.

Son espacios donde uno descansa, o trabaja de forma más relajada, consciente de que puede ser interrumpida.

Estos mismos espacios se reproducen en las escuelas de Rosan Bosch:  aquí los niños saben que pueden hablar, que no molestan.  Espacios de paso, para estar un rato.

Rosan-Bosch

 

4. Momento para el trabajo manual. Espacio: “laboratorio”

Algo que se va olvidando poco a poco, pero que no debería perderse, es la habilidad para trabajar con las manos. Manualidades, cocina, experimentos….

rosan-Bosch

5. Momento para moverse. Espacio: “hands up”

Y, por supuesto, un espacio para moverse libremente, totalmente integrado en el colegio. No se separa el interior del exterior, donde parece que la zona de aprendizaje es donde estarse quieto, mientras que la zona de movimiento es diversión.

Rosan Bosch

Precisamente, lo que pretende Rosan Bosch con sus espacios es romper la contraposición aprendizaje-diversión, con espacios donde el entorno motiva, anima a aprender de forma orgánica y divertida.

Contaba ayer Rosan Bosch, en el taller que dio en Teamlabs, que alguien una vez le dijo: “Con estos espacios que diseñas, los niños van a pensar que todo en la vida es diversión”. A lo que ella contestó: “Sí, ¿y?

Ayer confirmé que el rediseño del espacio no es sólo un tema estético sino, más bien, una manera de acompañar una metodología más adaptada a las necesidades de aprendizaje del siglo XXI.

 

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